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Qué tal cuando llegan vacaciones y sientes que tu cuerpo respira, dejas de
lado el estrés de la escuela, el uniforme, los sándwiches del recreo, los
libros y sobre todo el descanso a tus oídos de la estruendosa voz chillante
de tu maestra de mate. |
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En pocas palabras como que el alma te regresa
al cuerpo, pero viene un súper dilema, con los cuates ya tienes todo
planeadísimo para la vacación perfecta y por otro lado tu mamá ya
tiene todo listo para las vacaciones familiares con horarios,
actividades y todo el rollo. |
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cómo decirle a tu jefecita santa que estas vacaciones familiares te
vas a tener que cancelar porque la bomba de diversión es con tus
cuates. |
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No quieres ni imaginarte yendo a Acapulco, en la mamivan, (la típica
camioneta que manejan las mamás para ir por todos a la escuela y
luego al fut), donde en vez de hacer 4 horas, hacen 7 porque tu papá
maneja a 35 kilómetros por hora, tu abuelita se tiene que parar en
cada caseta para visitar todos los baños posibles y la parada
obligatoria en Tres Marías, Cuatro Vientos o Iguala para echarse
unas buenas quesadillitas o un taquito de barbacoa de re-chupete. Y
la desviación en Chilpancingo por la tía Paquita que no puede faltar
para ir a la playa y que es entrañable compañera de tu Abue. Sin
perder de vista que todo el camino tuviste una dosis intensiva de
José José, Juan Gabriel y el disco favorito de tu papá donde cantan
César Costa, Angélica María y Enrique Guzmán, que lo repite y lo
repite y lo repite. |
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Y por otro lado tus cuates ya hasta traen el traje de baño puesto,
ya se pusieron de acuerdo la hora de salida y “el gordo” (siempre
hay un amigo “el gordo” en todas las bolitas) ya consiguió un lugar
perfecto para todos, y lo demás es lo de menos porque van todos a
echar relajo, a conocer y disfrutar la maravillosa vida nocturna que
el lugar ofrece, las chicas, miles de bikinis, el fut playero, las
trencitas que se tiene que hacer Luis por la apuesta que perdió, en
fin, es el súper plan. |
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Aquí es donde tienes que empezar a ser un
excelente negociador, llévatela súper leve, piensa muy, muy bien en
los argumentos y el famoso choro que le vas a echar a tu madre para
que suenes convincente. Y acuérdate que al principio puede ser un
poquito difícil. Entonces, seguramente el asunto de la carretera le
dé un poquito de miedo a tus jefes y probablemente no te dejen ir
con los cuates, no hay bronca, te vas a tener que soplar las 7 horas
de carretera, pero los puedes ver allá. Diles que unos días te
quedas con ellos y otros con tus amigos. Que te reportas en cada
cosa que hagas y diles el plan que tienen para que se puedan quedar
más tranquilos y puedan confiar en ti. No te les vayas a perder
porque entonces tus planes se pueden arruinar. Dile a tu mamá lo que
le gusta escuchar, aunque sean detallitos como que te pones
bloqueador a cada hora del día, que no te metes al mar, mas que en
la orillita a recoger conchitas, que lo que haces en las playas es
jugar fut y enterrar a algún amigo en la arena. |
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Ahora ya empiezas
a independizarte, entonces ponte muy abuzado para no regarla, ten
siempre mucho cuidado para que tus vacaciones sean padrísimas, si
échate bloqueador y si tenle respeto al mar, pásala súper pero sin
llegar a tocar fondo por los excesos. Y poco a poco tus papás
entenderán que también quieres tus propias vacaciones. |
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