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La
fiesta de graduación es chacoteo, buena vibra
y sobretodo mucha celebración.
Pero también es cena, baile, show y elegancia.
Aunque esta última se pierda con las tres primeras antes
mencionadas.
Para poder participar en una fiesta de este
calibre debes estar presentable ya que la ocasión lo amerita; o
sea... cambiar los tenis por el pingüino riguroso. |