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Si eres de los que se
tiró al ruedo como los grandes, si te metiste a la boca del león, y ya estás más adentro que afuera.
Ya valiste maestro, por un lado estás
perdidamente enamorado de tu baby y por el otro, eres la comidilla de tus
cuates. |
| Y por supuesto entras en un
dilema súper cañón, con tu chiquibabe la pasas de
pipirin, te encanta, te trae babeando como si tuvieras un problema de salivación bárbaro, quieres estar el mayor tiempo posible con ella, prefieren no
soltarse para que el mundo se entere lo tanto que se quieren y por supuesto para que ninguno de esos machos
cazadores se acerque a esa conejita que es completamente tuya.
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Entonces
qué pasa con tus cuates… Vaya bronca no? Segurito no te dejan de
molestar, de burlarse y reírse incansablemente (casi, casi hasta que el chorrito de la risa los traiciona), de
imitarte en máxima potencia, o sea, en pocas palabras te traen de bajada. |
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Primero: Entras al
jueguito, digamos que te burlas de ti mismo y de lo hipnotizado que estas. Después te empieza a calar, te chocan, ya no te causa gracia y sientes que son como un
pellizco en los gumaros, luego hasta piensas ¡ Qué envidiosos, ya quisieran tener tanto amor como yo! Y probablemente por último les pintes un
desierto tipo el Sahara para que lo barran, o sea los mandas lejérrimo. |
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| Segundo: Debes entender que son
celitos (sí, suena suuuuuper cursi, pero es verdad), su amigo ya no comparte tanto con ellos, se canceló a los jueves de
peli-pizza, a los martes de fut, a los miércoles de
dominó y a los viernes de cacería. Ahora lo tiene apañado una
mujer, no tiene tiempo para nada más que para ella, y además la lleva a echarle
porras a los partidos con pompones y mantitas con letreros como
“Mi amor eres el mejo de todo el mundo”. Ya no ahorra para las
máquinitas, ahora se bota todos sus ahorros en rosas, papel de dibujitos para escribir algún
poema súper meloso y para ir a patinar en hielo de la mano. |
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Tercero: Debes tomar en cuenta todo este tipo de
detalles, siempre busca un equilibrio entre tu novia y tus cuates. Por un lado entendemos que estás perdidamente
enamorado y que quieras estar la mayor parte del tiempo con ella, pero
no descuides a los cuates, recuerda que ellos son los que siempre van a estar ahí para
echarte porras. Si en algún momento terminas tu relación ellos son los que te van a hacer volver a respirar tranquilamente (digo, por aquello de que tu corazón termine en cachitos). |
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| Cuarto y último, mantén los espacios bien definidos, recuerda que hay
tiempo para los cuates, para tu novia, para tu novia con tus cuates y para las
amigas de tu chica, la familia y la escuela. Ten tus prioridades pero
no descuides tus demás círculos. |
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