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La investigación, publicada en la
revista Journal of Adolescent Health,
nos cuenta que los
jóvenes adultos que se proponen mantenerse vírgenes
corren el mismo peligro de contraer enfermedades de
transmisión sexual
que aquellos que no. O sea, que si
eres de las que piensan que siendo virgen ya la
libraste, estás en un error. Según los científicos de la Universidad de Yale y la Universidad de Columbia, las promesas de virginidad podrían alentar un comportamiento de mayor riesgo sexual. "Los resultados (del estudio) sorprenden. Quienes prometen tener menos parejas sexuales inician sus relaciones sexuales más tarde, se casan antes y, por lo tanto, su nivel de enfermedades venéreas debería ser menor en comparación con aquellos que no prometen nada. Pero no pasa así. |
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Según la socióloga, una de las
razones más importantes es que
quienes se proponen mantenerse
vírgenes el mayor
tiempo posible, cuando se inician en el sexo lo hacen
sin los cuidados y protección que son tan importantes. Por otro lado, debido a un problema de percepción o para no lesionar su buen nombre, o sea, no quedar mal ante los demás, por el rollo del "qué dirán", los jóvenes no van al doctor cuando tienen enfermedades de carácter sexual. Ya sabes, les da pena, ¡qué oso! Oso es más bien que tengas algo horrible y no seas lo suficientemente inteligente como para tratar de curarlo. |
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