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La sexualidad es algo con lo que vas a convivir de aquí al final; las decisiones que tomes de ahora en adelante serán súper importantes en tu vida; si se te hacía difícil escoger qué blusa quedaba con qué falda, ahora es mucho más cañón que eso.

 

Para vivir bien tu sexualidad, es básico que  

  tengas la mayor información posible, por eso

   te recomendamos muchísimo el libro.

 
Esta frase no falla cuando tus papás quieren hablar de sexualidad contigo. Se ponen serios, empiezan a caminar como león enjaulado por todo el cuarto, miran hacia otro lado, sudan, se truenan los dedos, todas esas cosas extrañas que hacemos cuando estamos nerviosos, ¿ya sabes?

La neta ¡pobres! Se sienten incómodos, nerviositos y raros, así que pliz ayúdalos. También existen los papás que son más abiertos con el tema, entonces no tienes bronca.

Es de lo más natural ¿eh?. Seguro que a ellos sus papás jamás les tocaron el punto (el tema, no seas malpensada) porque era ¡tabú! Y mucho menos lo hablan con la naturalidad que tú lo haces.

Así que échales la mano, ponles atención y entiende que lo hacen porque te quieren, que les cuesta trabajo pero que tienen experiencia y vale la pena escucharlos.

    Entenderla y manejarla de manera inteligente

       y segura es un rollo que toma tiempo. Y  

          ¡obvio, lo que te expliquen en la escuela  

           lo que tus papás platiquen contigo y lo

              que leas te ayudará mucho. Lo

                importante es que te informes bien y

                    no te quedes solo con las

                       chocoaventuras que te cuentan tus

                         amigas para poder tomar la mejor

                            decisión.