Seguramente te has topado o te toparás con gente que piensa que debes ser o actuar de cierta manera y le va a echar todas las ganas para poder influir sobre ti para que cambies, muchas de estas veces es por conveniencia.
Ooooooobviamente esto
va a ser un mega trancazo y
hará que te confundas cañón,
especialmente si está persona es
alguien que te importa o quieres muchísimo,
puede ser de una amiga o de algún galán, chiquito
precioso, delicioso, bombón de bombones que ande tras tus
huesitos y que evidentemente te traiga suspirando por los rincones y
más si
estás en plena etapa de no estar segura de quien eres tu en realidad.
A veces los consejos y las sugerencias te ayudan y te dan buenas ideas para ver
qué onda. Pero si te llevan hacia el lado oscuro del camino, o una dirección que te
hace sentir medio incómoda, por más tonto que te parezca o el detalle más mínimo,
porque va en contra de tus valores, principios,
tus sentimientos o pensamientos.
Entonces te ves obligada a hacer cosas que no quieres y que
ponen en peligro tu vida,
y
tu libertad (o sea que si no
encuentras alguna de
estas dos y la perdiste
o la olvidaste en algún
lugar,
HAY QUE
RECUPERARLAS).
Te puedes meter en
una serie de broncas

con tu familia, la
escuela, tus amigas
o con otras personas.
Así que hazle caso a
tu intuición femenina
y
¡NO lo hagas!

Recuerda que la
AUTENTICIDAD es cosa
de cada persona,
es como
el sello personal de cada
quien y esta se irá formando
de acuerdo a tu manera de
ser, de pensar
y de cómo
tomes y disfrutes la vida.

Y seguramente si no tienes el afán
borreguesco, o sea, de hacer y decir todo
lo que los demás hacen y dicen,
te puedes llegar a sentir como bicho raro, medio rechazada, incluso se pueden burlar de ti,
criticarte, viborearte o ya de
plano ser súper mega
pasadas de lanza y
te
hacen menos o  de lado.

Y todo esto puede hacer que te paniquees y es porque todo esto tiene que ver con nuestros miedos
más grandes como al abandono,
o a hacer el ridículo (o sea, qué oso), al fracaso, e incluso al rechazo.

De verdad que todo el mundo se muere de miedo con cualquiera de estos factores, y muchas veces nos cuesta mucho trabajo encontrar el valor suficiente para oponernos y derribarlos. Pertenecer a un grupo nos hace sentir súper chido, te sientes poderosa y aceptada, pero siempre y cuando estés contenta con lo que haces, segura de ti misma y disfrutándolo, así que no te dejes...