Siempre que entres a un lugar sonríe, vas a divertirte, no a
sufrir, ahora que si sufres cada vez que salgas pues… entonces no salgas. Olvídate de las tristezas o del estrés, estás ahí para divertirte y si traes cara de huele puns, no vas a lograr tu objetivo.

Hay algunos temas que no debes tocar si ya hay un chico interesado con el que estés platicando o bailando, el sexo y el dinero, que no lo vea tan sencillo, hazte un poco de rogar
y nunca hables de tu vida laboral o de los millones que tu papi tiene, espanta a los chicos.

Si vas con tus amigas y sólo echas relajo y bailas con ellas pues estás dando a entender que no te interesa conocer gente nueva, tampoco se trata de que te aísles
y te quedes como hongo en la barra, pero trata de buscar nuevas compañías.

La famosa vueltecita, ve a dar una vuelta para conocer el lugar primero ver el material que hay dentro de el, o sea, los chicos, y entra el jugueteo de las sonrisas y las miradas y los bailes cachonodones para llamar la atención.

Si ya lo tienes localizado pero no te dice nada, quizás sea un poco tímido, pero puedes usar tus encantos femeninos y
hablarle tú. Pero no seas tan intensa porque puedes asustarlo.

Trata siempre salir de cacería con una amiga, ellas hacen el paro cañón contigo y con los cuates de el muchachón en cuestión.

El autocontrol es básico, trata siempre
de mantener la cabeza fría, aunque
todo lo demás esté caliente.

Ahora, tampoco se trata de que lo acoses,
y lo persigas por todo el antro, si ves que
tu chicle no pegó mejor retírate.

Y por último busca su punto débil y
explótalo con todo, este es un poco difícil, pero si te fijas bien podrás lograrlo.

También muéstrate un poco indiferente, pero hazte notar, como un juego de suspenso coquetón.