¿Qué opinamos de los cambios que empezamos a tener cuando ya nos toca? ¿Están cañones no? Pero qué tal los emocionales, esos son doblemente cañones. Al final entiendes que las bubis van a salir (unas en mayor cantidad que otras) o tarde, pero saldrán en algún momento, pero el purrum emocional es otro nivel.

Y como todos los cambios pasan, estos también, no hay opción de cancelarlos o de borrarlos de la lista o de minimizarlos. Bueno fuera, pero eso no pasa. Si ya los pasaste voltearás hacia atrás y te dará tanta risa; pero si estás en este proceso te dirás a ti misma:

Sentirás que tus dudas existenciales no son dudas sino broncas existenciales, que un día la pasas de pipirin, pero otro estás del peor humor, que antes tenías un chorro de amiguis y ahora todas te caen en la punta del hígado.

Tus calificaciones ya no son 9 y 10, si no 6 y 7, te desesperas, te sientes tan mal que lloras por los rincones de la amargura por haber visto a Simba perder a Mufasa por culpa de Scar, o porque OV7 se separó después de aaaaaaaaños de carrera. O incluso te apanica el hecho de tomar algún tipo de decisión, pero ni te agobies, total JLo se ha casado chorromil veces y ahí sigue vivita y coleando (y vaya que está coleando).

Te gusta todo y a la vez no te gusta nada, todo te parece o nada te parece, te sientes bien y a la mera hora no tanto. Te identificas?? Úfale! Está choncho no? Mucho de lo que estás buscando en está tan feita época es identificarte, ya sea con tus amigas, con tu familia, buscar tus propios ideales, experimentar y reconocer experiencias y sentimientos que nunca antes habías tenido.

Aquí es cuando empiezas a reconocerte a ti misma y tus gustos, qué tipo de música te late, el look que vas a traer por un tiempo, el estilacho que vas a manejar, la gente con la que te vas a llevar, tu top 5 de amigas, el tipo de chiquirriqui que te llama la atención, pero debes estar súper abuzada y no dejarte influenciar por personas no tan lindas que te pueden llevar a hacer cosas de las que después te estés dando de topes por todos lados, o incluso que te pueda meter en una bronca súper cañona que te marque por el resto de tu vida. Y eso no estaría taaaan padre.

Venga boys, es una etapa más de nuestras vidas, que definitivamente debe pasar, lo que no se te puede olvidar por nada del mundo es apreciar la vida y lo que implica jugar en ella. Disfrutar y ser tu misma en todo momento, por más cambios que estés pasando sabes quien eres y cuando menos lo pienses todo volverá a la normalidad., y para saber un poquito más no dejes de echarle un ojo a tu Quiúbole.