Cuando te subes a la báscula te das cuenta que recibiste el año con todo el poder y
subiste más de 3 kilos y tus jeans favoritos ya te piden a gritos que no vayas a casa
de tu vecinita Cuquis a los tamales del dos de febrero por que sienten que van a estallar.
En fin, sabes que por salud no está bien que andes pasadita de peso, no es solo por vanidad, sino también por que el sobrepeso es una de las principales causas de muerte en nuestro país y en el mundo entero, pero tranquila, tampoco es para que te paniquees y pienses que vas a colgar los tenis por causa de las fiestas navideñas.
Por eso es muy bueno que justo terminando las vacaciones te apliques
mejor con tu alimentación,
recuerda que debe de ser de manera muy
sana, come cosas más ligeras y toma mucha agua, aplícate más en
deportes y camina más, usa la bici para ir a la papelería y no le
pidas a tu mamá que te dé un aventón en el coche.
Sí de plano sientes que haciendo estas cosillas simples no baja la llantita, junta
una lanita y ve con un buen nutriólogo para que el te de un buen régimen alimenticio
y puedas quedar como antes de las posadas y las roscas de reyes.
Haz un esfuerzo para cancelar golosinas, refrescos, churritos y papitas y deja la flojerilla en el baúl del año viejo para empezar con la mejor actitud el año y cancelar toda esa bola de calorías que ingeriste en los festejos decembrinos.
Y si puedes trata de no ser tan golosilla y no te atasques tanto, come bien y
disfruta de los platillos navideños, pero si sientes que ya no puedes más, no hay
necesidad de comer hasta reventar.