Te invitaron a una súper fiesta de disfraces y tienes todo menos disfraz? No te preocupes, aquí te diremos algunos tips que te pueden servir para que no gastes mucho dinero comprando un disfraz súper picudo y que puedas ir a la fiesta y pasarla bomba!!!
Puedes irte disfrazada de Merlina Adams, no necesitas más que un vestido negro y una blusa blanca para ponértela debajo del vestido, polvo blanco para la cara, pintarte unas súper ojeras y hacerte dos trenzas, nada más abusada para que no vayas a parecer Cositas.
Las brujitas son súper comunes, pero puedes echarle ganas y ser una bruja sexy en vez de una bruja fea. El punto es alborotarte el pelo con un crepé al estilo Gloria Trevi, eso sí, no olvides tu sombrero que puedes hacer con mucho ingenio y un pliego de cartulina negra adornado a tu antojo. Cancela las verrugas y píntate un lunar al estilo
Cindy Crawford.
La condesa de drácula puede ser tu opción. Nada más necesitas un vestido negro, un poco de tinta roja y unos colmillos que consigues hasta en el mercado, hasta vienen de regalo en los algodones de azúcar. Recuerda que la condesa de drácula es seductora, así que adopta bien su personalidad y más si estás solterilla, puede ser un excelente gancho. Puedes pedirle a tu mamá una sábana blanca que ya no use, pero tiene que ser blanca y no una de Plaza
      Sésamo con Beto y Enrique, le haces dos hoyos en
     los ojos y serás un fantasmín,
lo único malo es que nadie va a saber quien eres. Así que si quieres pasar desapercibida este es un excelente disfraz.
La niña del exorcista es un poco más elaborado,
necesitas un camisón blanco, alborotarte el pelo
pero
con almohadazo, dientes cafés, y si te portas valiente,
unos pupilentes de algún color extraño como morado o blanco.
No olvides
manchar el camisón de color verde que simule la vomitada macabra que avienta.