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En fin, eso es
ahora, antes, cuando estaba más chavita se dedicó a conocer el
mundo y lo que |
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Un buen día se sentó a ver sus fotos de la puber y de adolescencia y la llevó a recordar muchas cosas de las cuales hoy en día le causan gran risa, pero que en su momento no le provocó la más mínima gracia, o sea, como muchas otras la pasó fatal. |
| Resulta que iba en una escuela donde no llevaban uniforme, sin embargo era fan de unas bermudas tipo Kiko (cachetón del chavo del 8) de varios colores que ella creía que era lo más fashion en ese entonces, por supuesto con tenis de lona, si se podía uno de un color y otro de otro. |
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Además era fanática de las canicas, entonces llevaba siempre con ella una enorme cangurera con 60 canicas y 5 canicones, le encantaba jugar a las canicas en el recreo, en otra parte de esta bolsita llevaba su Game Boy versión uno con el juego de Tetris que obvio pesaba como tres toneladas, sin embargo ella era feliz con su cangurera para todos lados, era su fiel compañera. |
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Tenía un serio problema dental, los dientes le salieron bastante chuecones y además era un poco prognata entonces usaba unos aparatos extraños llamados frenos de caballo, además de brackets y un paladar de color rosa fosforescente que ella había escogido, que se tenía que quitar a la hora del recreo para comerse su sándwich y su frutsi, para ello llevaba colgando del cuello una cajita que el dentista le vendió y poder guardar sus paladares para no perderlos. Pero la dichosa caja le gustó tanto que la usaba como accesorio. |
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También tenía un pequeño problema de
esponjamiento en el pelo, por lo cual su mamá le
recomendó que
se lo cortara para ver si así se arreglaban los remolinos, sin embargo aquello
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Ale era un caso y sus amigas y compañeros se burlaban mucho de ese singular detallazo, y cómo olvidarse de aquél copetón que tenía, se dormía todas las noches con un tubo enroscado en la frente para que al otro día quedara un fleco perfectamente redondo. También tenía que usar lentes, y no se los quitaba por nada del mundo, pobre de Caso, era todo un personaje. |
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Pero cuando fue creciendo empezó a ver los frutos de tanta cosa, aquellos aparatos dentales le compusieron la sonrisa, se animó a ponerse lentes de contacto y eso hizo que los ojos se le vieran, mucho mejor, se olvidó de la cangurera pero sigue coleccionando canicas de todos colores y tamaños. |
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TEn fin, creció, y ahora voltea hacia atrás
y recuerda con gusto aquella etapa |