|
|
||
|
¿Qué tal cuando no te invitan a una fi esta? Haces como que no te importa, pero casi siempre te preguntas: “¿Por qué no me invitaron?, ¿qué tengo?, ¿por qué no les caigo bien?” Te sientes poca cosa. |
||
|
|
||
| Cuando escuchas la palabra autoestima suena como a plática de flojerita en la escuela. La verdad es que cuando leas lo que es vas a querer saber mucho más de ella. | ||
|
|
||
| Prácticamente es cuánto crees en ti, sin importar lo que suceda a tu alrededor. Por otro lado, andar por el mundo sintiéndote la gran cosa no es sinónimo de alta autoestima (es sinónimo de ser medio mamila). ¿Te ha pasado que muchas veces sientes que tu novio, papás, amigos o jefes no te aceptan o no te quieren lo suficiente? Pues te tenemos una noticia: eso pasa cuando no te aceptas. | ||
|
|
||
|
La etiqueta que te pones será la que los demás lean en ti: si te sientes segura, te ves segura; si te sientes fea, te ves fea. Si crees en ti, los demás creerán en ti. Si te caes bien, le caerás bien a los demás. Te podríamos decir que la autoestima casi casi se huele. |
||
|
Tener baja autoestima genera un buen de broncas, desde sentirte fuera de lugar o inconforme contigo misma hasta problemas más fuertes como alcoholismo, depresión, bulimia, anorexia y algo mucho más grueso como el suicidio. Cuando tu autoestima está alta todo tu mundo mejora: las relaciones con tus amigas, con tus maestros y, por supuesto, con tus galanes. En la escuela te va mejor y te conviertes en una niña más atractiva. |
||
|
¿Te contamos un secreto? Muchísimas personas, más de las que te imaginas, tienen baja autoestima. En la adolescencia pasa mucho porque entras prácticamente a un mundo nuevo y puedes sentir que no tienes las herramientas suficientes para enfrentarlo. |
||