Lavar el pelo como habito natural, como

mínimo una vez por semana (bastante accesibles por si no te gusta bañarte), y con shampoos que no contengan detergentes.

Cepilla el cabello con un cepillo suave. Y aunque seas como Pinpón el muñeco que no llora, trata de no darte jalones.

Masajea el cabello de vez en cuando, utilizando movimientos circulares con las yemas de los dedos. En otras palabras, hazte piojito (o que te hagan).

Realiza dos o tres minutos diarios de ejercicios de postura invertida para favorecer el riego sanguíneo. Si, neto que sirve. Párate de cabeza un ratillo. ( Apoyándote en la pared, coloca el cuerpo en posición vertical con la cabeza hacia abajo y los pies arriba)

Es bueno llevar una dieta sana, rica en componentes vegetales variados, y evita dietas muy estrictas de adelgazamiento.

Evita el estrés. Si de plano no te dejan en paz y te la vives estresada, consigue alguna rutina para alivianarlo.