Lo que para la gente generalmente
es un proceso de lo más normal,
para ti es un martirio tremendo,
cortarte las uñas no es algo que quieras
que esté dentro de tu rutina quincenal.

Para este asunto de la uña enterrada hay
un térmico médico, ya que es un problema
que suele ser común, a esto se le llama onicocriptosis aguda u
onicocriptosis recidivante, suena como de ultratumba pero
llamémosle mejor uñas enterradas.

Digamos que si tienes este mal, que además es
súper doloroso, el proceso de crecimiento es patológico ya que en vez de salir a
la superficie, la punta de la uña desciende por el surco ungueal o sea por la orillita
del dedo y parece como si crecieran para enterrarse.

Por esta razón el dedo se te queda como dedo de caricatura, o sea enorme, por que se hincha, el
dolor es súper incómodo, es más hasta que te roce el zapato, o el calcetín o incluso la sábana es
insoportable, además de que se infecta y probablemente haya secreción de pus (mmm qué rico!!!

Entonces cada vez que tienes que cortarte las uñas, aunque por ti te la arrancarías para que nunca más creciera la condenada, te lastimas mucho y es un proceso como para un carnicero.
Evidentemente en esta época ya todo tiene solución,
nada más es cosa de que te armes
de valor ya que sería una operación
con anestesia y toda la onda,
tampoco te agobies, la anestesia es local.
Esta pequeña operación
consiste en un proceso quirúrgico
donde hacen un corte para llegar a la
matriz (pero no la que tiene ovarios)
si no la matriz ungueal y se practica
un raspado como para enderezar la base y
que crezca como se debe.