|
Primero porque a ellas les encanta introducirte... al famoso mundo de la mujer. ¡Pero que no se claven!, no enfrente de todas sus amigas. La típica frase en la reunión es: “A Paulina ya le compré sus brassierecitos... ¡Aaayyy, están muy monos porque están chiquititos!” ¿Qué necesidad tienen tu tía Licha y tu tía Nena de saber que tus bubis se te están desarrollando? ¡Ah, no! Tu mamá es feliz divulgándolo. |
|
Cuando llegas con ella a comprarlo típico que le pregunta veinte veces a la que atiende en voz alta: “¿Cuál le podrá quedar a mi hija?” ¡Por si alguien no se había enterado de que estas comprando tu primer brassiere! Para colmo, no falta que esté por ahí un niño que se te hace guapo… y te quieres morir. |
|
Por otro lado, también está la niña que se muere de ganas de usar brassiere porque todas sus amigas ya lo usan, y el día que se lo compran lo presume a todo mundo. Casi casi le toma una foto y se lo manda por correo electrónico a todas sus amigas. |