Hay algunos tratamientos antes de llegar al quirófano, sí, ya sabemos, suena súper fuerte, pero es neto:
Toma agua. El agua elimina las toxinas en el organismo. La cantidad de agua que es recomendable tomar, varia de persona a persona pero 8 vasos es recomendable.

La sal es una enemiga porque provoca la retención de líquidos en el cuerpo. Trata de comer poca sal, te conviene. Recuerda que las carnes preservadas, los quesos y algunas otras comidas preparadas como los consomés en polvo o lata tienen mucha sal. Sazona como lo hacia la abuelita con hierbas aromáticas (tomillo, salvia, albahaca, mejoraba, perejil y otras). Es mejor antigua pero sin celulitis ¿no? Evita usar condimentos artificiales.

La fibra natural en los alimentos ayuda a que nuestros sistemas digestivos funcionen bien y eliminen sin problema todos los residuos. Come vegetales frescos, hojas verdes como la espinaca y evita las harinas y azucares refinados.
Ten cuidado con el abuso de las especias o condimentos. Las especias en moderación son saludables pero el abuso de la pimienta, y otras especias además de irritar el estomago ayudan que se acumulen toxinas en el cuerpo.
Los masajes diarios energéticos ayudan a mejorar la apariencia de la celulitis. Estos masajes son más efectivos si se usan aceites especiales que contienen ingredientes que activan la circulación y ayudan a eliminar toxinas.
Las grasas también contribuyen a la acumulación de toxinas y son muy engordadoras. Especialmente las grasas saturadas como la margarina o manteca de cerdo. Evítalas!!! Usa pocas grasas al cocinar o si no cocinas, pídele a tu mami que use pocas grasas, les conviene a las dos. Pero no te apures,
el uso moderado de aceites es necesario para el organismo. Evita los alimentos fritos como las papitas fritas o el pollo frito. Evita la mayonesa y
los aderezos que la contienen. La mayonesa esta compuesta de aceite y yema de huevo.

Evita los refrescos o sodas (chescos, sin albur). Estas bebidas están llenas de ingredientes artificiales y no tienen
nutrientes.

Evita las harinas refinadas. Las pastas, repostería y panes blancos son ejemplos de estas calorías vacías. Trata de no comerlas muy seguido. Tampoco las dejes por completo porque de que son ricas, son ricas.